La Depresión puede ocurrir en cualquier persona, aunque en pacientes con obesidad mórbida exista un porcentaje mucho más alto que en la población general que tiene a ser más severa y de tratamiento más difícil. La obesidad mórbida no es causa de depresión, sin embargo, contribuye para la dificultad en la resolución del cuadro por el hecho de complicar y muchas veces imposibilitar actividades de la vida diaria, interacción social, busca de empleos y relaciones afectivas. La reducción del peso, combinada con tratamiento médico y psicológico proporciona una salud emocional más equilibrada.
Pacientes sometidos a la cirugía bariátrica muestran expresiva mejora en la calidad de vida, en las interacciones sociales, bienestar emocional, oportunidades de empleo y en las condiciones económicas. Es importante la evaluación psicológica en el preoperatorio para ayudar y preparar el paciente para los cambios que ocurrirán con la cirugía.
