martes, 4 de mayo de 2010

BLOQUEOS PSICOLÓGICOS EN LA TOMA DE DECISIONES

Los principales obstáculos o bloqueos psicológicos provocan perjuicios en todas las áreas vitales y, en especial, en el proceso de toma de decisiones. Son inconscientes, generalmente actúan juntos y se nutren unos a otros lo cual, no obstante, trae la ventaja de que al superar uno o varios de ellos se puede enfrentar a los demás.

Rubin (1986) presenta 17 bloqueos u obstáculos, a algunos de ellos les hemos cambiado un poco la denominación para facilitar su comprensión.

1. PÉRDIDA DE CONTACTO CON LOS PROPIOS SENTIMIENTOS:

Se refiere a la incapacidad para sentir y expresar sentimientos y emociones de amor, alegría, rabia, tristeza, miedo. Es un proceso inconsciente que comienza a edades muy tempranas y evoluciona progresivamente a medida que nos hacemos mayores.

Por lo general, surge en ambientes abiertamente hostiles y rechazantes, que sabotean el bienestar y la autoestima personal. Muchas veces se expresa a través de mensajes directos o indirectos del tipo "Los hombres no lloran" o "No te rías tan alto", por ejemplo.

"No quiero, no quiero // échamelo en el sombrero" es un dicho margariteño que revela la dificultad para expresar claramente que algo nos gusta o que lo anhelamos, que decimos una cosa pero hacemos otra. Todo lo contrario de "El que quiere besar busca la boca", que indica que la motivación nos impele a hacer algo.

En síntesis, en la medida en que desconocemos o no tomamos en serio nuestros sentimientos, saboteamos nuestro proceso de toma de decisiones porque, aunque muchas veces el mismo es racional, no cabe duda de que el afecto ejerce un rol importante.

2. EVITACIÓN DE LOS PROBLEMAS Y DE LA ANSIEDAD, CON LA FINALIDAD DE NO EXPERIMENTAR SUFRIMIENTO:

El refrán "Más vale malo conocido que bueno por conocer" ilustra este obstáculo psicológico.

Las personas que lo sufren consideran que las opciones y elecciones, al ofrecer una posibilidad de cambio, constituyen una amenaza a la comodidad de lo que resulta familiar .

Es probable que cualquier intento de elección conlleve una carga enorme de ansiedad pero, en cuanto se comienza a adoptar decisiones por pequeñas que sean, la persona se da cuenta de que las terribles consecuencias que imaginaba no han ocurrido. Luego, cuando empieza a participar más activamente en su vida -y no como mero espectador- el compromiso ya no resulta tan amenazante y las escogencias se hacen más provechosas y más fáciles de realizar.

3. CARENCIA DE UNA ESCALA DE VALORES:

Alude al desconocimiento de las cosas que son importantes o no, lo cual incide en lo que apreciamos, cómo utilizamos nuestro tiempo y energía , cuál es nuestro estilo de vida y con qué clase de personas podemos vivir y trabajar.

No conocer nuestros valores es como si no los tuviéramos. Al evitar la elección se fortalece la carencia de valores con lo cual las elecciones se hacen cada vez más difíciles, creándose así un círculo vicioso. Por el contrario, cada vez que tomamos una decisión ordenamos los asuntos de nuestra vida de acuerdo con una determinada escala de valores o prioridades, se fortalece el conocimiento de la propia personalidad y se facilitan las escogencias posteriores.

4. ESCASA AUTOESTIMA O FALTA DE CONFIANZA EN SÍ MISMO:

La dificultad para escoger opciones -en especial cuando se salta constantemente de una alternativa a otra- se debe por lo general a la convicción inconsciente de que ninguna opción que se elige es suficientemente buena.

5. DESESPERANZA, DEPRESIÓN Y ANSIEDAD:

Las tres se presentan por lo general juntas, por lo que Rubin las llama "compañeras de viaje".

Cualquiera que sea su causa, identificarlas es prioritario ya que afectan no sólo la capacidad de seleccionar alternativas sino la salud mental en general. Tales problemas son síntomas de dificultades más profundas y muchas veces requieren de la ayuda profesional.

6.- IDEALIZACIÓN O IMAGEN IRREAL DEL PROPIO YO:

Muchas personas con baja autoestima dibujan una imagen idealizada de sí mismas, lo que constituye una forma de compensación destinada a disimular y contrarrestar la desconfianza personal.

Sin embargo, tal actitud sólo disminuye la autoconfianza y obstaculiza el proceso de la toma de decisiones ya que ignorar y olvidar las cualidades reales y, por el contrario, actuar sobre la base de cualidades y talentos inexistentes, conduce a elecciones erróneas debido a que el juicio se encuentra distorsionado.

7.- ANULACIÓN DEL PROPIO YO, DEPENDENCIA DE LOS DEMÁS Y NECESIDAD OBSESIVA DE AGRADAR:

Cada vez que renunciamos a tomar decisiones anulamos nuestro propio yo, lo que en la práctica se traduce en la evitación de los conflictos o el rechazo, para no llamar la atención. Esta forma de afrontar las situaciones de conflicto obstaculiza grandemente la conducta de elegir, ya que las decisiones que se toman tienden a evitar el éxito e incluso favorecen el fracaso, ya que éste atrae menos atención y provoca menos ansiedad.

En cuanto a la dependencia de los demás, destruye el proceso de escogencia puesto que se eligen las mismas opciones de los demás o se trata de que los demás lo hagan por nosotros.

Tener una necesidad obsesiva de agradar a los demás afecta enormemente la escogencia, debido a que no se satisfacen los propios gustos; en caso de que una decisión acertada desagrade a otros o sea impopular, la persona la desecha a favor de otra menos adecuada o se abstiene de elegir.

8.- BÚSQUEDA OBSESIVA DEL RECONOCIMIENTO Y DEL PRIMER LUGAR:

La afición desmesurada por el reconocimiento da lugar a tomar decisiones erróneas que, a menudo, son la antítesis del éxito y la felicidad.

Las personas con este bloqueo quieren llamar la atención; prefieren ser admiradas antes que estimadas ya que su autoestima se basa en las habilidades y destrezas que poseen. Por debajo de la búsqueda del reconocimiento tienen escaso amor propio, lo que hace que se sientan obligadas a proteger éste. Como les asusta el fracaso y la humillación, evitan tomar decisiones que puedan poner en peligro su orgullo.

9.- PERFECCIONISMO Y AFÁN DE TENERLO TODO:

Consiste en la creencia inconsciente de que hay situaciones y decisiones perfectas, lo cual conduce a demoras debido al deseo de tomar decisiones en condiciones perfectas para tener la seguridad de que el resultado también lo será. El temor al autodesprecio como consecuencia de obtener un resultado imperfecto, ejerce un efecto inhibidor y produce inacción.

Es importante aclarar que la búsqueda de la excelencia no es lo mismo que la búsqueda de perfección, ya que la primera tiene que adaptarse a criterios realistas; si no, se convierte en la justificación de necesidades perfeccionistas.

El afán de tenerlo todo es la creencia inconsciente de que se puede alcanzar un estado perfecto en el que estén incluídas todas las opciones y, por tanto, evitar las decisiones y los sacrificios. Este obstáculo conlleva más gasto de dinero, tiempo, energía y talento, y conduce al fracaso. El refrán “Más vale pájaro en mano que cien volando” ejemplifica la conducta alternativa más adecuada.

10.- ESPERANZA DE COSAS MEJORES, ANHELO DE LO QUE NO SE TIENE, DESPRECIO POR LO QUE SE TIENE, Y VIVIR DE ILUSIONES:

Lo más característico de este obstáculo son las interminables demoras y esperas, lo cual destruye la posibilidad de elegir buenas opciones. Las víctimas de este bloqueo esperan una solución mágica que supere con creces todas las alternativas disponibles.

Anhelar permanentemente lo que no se tiene y despreciar lo que está al alcance puede originar una acentuada inactividad, lo cual hace que decisiones que se tomen –si no conllevan un auténtico compromiso- sean más bien actuaciones superficiales.

Por otra parte, las ilusiones obligan a vivir en un mundo imaginario y no tienen nada que ver con las ideas creativas que se podrían llevar a la práctica tomando decisiones acertadas. Como dice la canción “El que vive de ilusiones se muere de desengaños”.

11.- VIVIR EN LA IMAGINACIÓN:

Estrechamente relacionado con vivir de ilusiones y la esperanza de cosas mejores. El hecho de vivir en la imaginación nace de profundas carencias y de la necesidad de obtener compensaciones. Es un bloqueo de la realidad que destruye el presente y elimina los goces de la existencia cotidiana, impidiendo el éxito en cualquier faceta de la vida.

12.- TEMOR AL AUTODESPRECIO QUE PUEDA GENERARSE SI SE TOMA UNA DECISIÓN ERRÓNEA:

Las personas que padecen este bloqueo ponen a menudo de manifiesto una necesidad obsesiva de tener siempre la razón, en la que subyace una falta de autoconfianza. Al menor asomo de fracaso –por pequeño que sea- se autodesprecian severamente. Les asustan las decisiones y se ven en la imposibilidad de tomarlas por miedo a cometer algún error. Ello se debe a la acción conjunta del perfeccionismo, las esperanzas exageradas, la necesidad de reconocimiento y la anulación del yo, los cuales no dejan espacio para la aceptación de las limitaciones humanas y la probable escogencia de alternativas equivocadas.

Las víctimas de este bloqueo se infligen inconscientemente severos castigos en forma de depresiones, enfermedades psicosomáticas, propensión a accidentes, fracasos múltiples, relaciones destructivas, insomnio, problemas de apetito, y toda una variedad de aflicciones.

13. AUTOREPROCHES PROVOCADOS POR LAS EXIGENCIAS DESMEDIDAS:

Este bloqueo nace de las exigencias y los “contratos internos” que las personas acuerdan inconscientemente consigo mismas. Toma la forma de “debería”, “podría” y “querría”, utilizados como reproches o justificaciones posteriores a una conducta determinada. Por ejemplo: “Yo debería ser el más inteligente”, “Yo podría haber obtenido la mejor calificación”, “Yo querría haber ganado el concurso”.

Obstaculiza las decisiones, provocando un estado de parálisis y temor a romper los “contratos”. Además, puede convertirse en un hábito tan difícil de erradicar que hace que la toma de decisiones auténticas resulte imposible de realizar.

14. “CEGUERA” ANTE LAS DIVERSAS OPCIONES:

Para que exista una toma de decisión deben estar disponibles por lo menos dos opciones, pero la persona con este bloqueo no se da cuenta de las alternativas a su disposición. En la base de este obstáculo existe una idealización del yo y un temor a los conflictos, por lo que no se “ven” las opciones que entren en conflicto con esta imagen idealizada y se rechaza cualquiera que provoque perturbación y ansiedad.

Por lo general, ocurre cuando la persona se halla sometida a fuertes presiones, en períodos de crisis y en situaciones de estrés, lo cual hace necesario un aplazamiento provisional –hasta que la presión se haya reducido- que no tiene que convertirse en una justificación de interminables dilaciones.

15. TEMOR Y DISTORSIÓN DE LA PRESIÓN DEL TIEMPO:

La engañosa creencia de que no hay tiempo se utiliza a menudo con consecuencias negativas, ya que puede producirse una acentuada presión y una reacción de temor. Es uno de los principales obstáculos en el proceso de toma de decisiones, ya que impide hacer uso de los recursos personales que se necesitan para elegir una alternativa.

Cuando la persona consigue liberarse del agobio del tiempo, suele desaparecer la ansiedad y puede utilizar el tiempo provechosamente para analizar y sopesar las opciones, y para relajarse en caso necesario durante las distintas fases de una elección.

16. CRITERIOS ERRÓNEOS:

Un criterio acertado, es decir, la capacidad de evaluar las opciones de forma racional y provechosa, es muy importante para el éxito en la toma de decisiones. Por el contrario, un criterio erróneo con frecuencia se debe a un deficiente análisis y a un pobre desarrollo de las ideas. Los trastornos emocionales, la desesperación, la euforia, el estrés, y los estados mentales gravemente perturbados deterioran el criterio de las personas.

Todos los bloqueos discutidos ejercen, en mayor o menor medida, un efecto perjudicial sobre el criterio personal, cuya influencia es directamente proporcional a la intensidad de los mismos. El principal componente del criterio acertado es una visión objetiva de la realidad y de nosotros mismos, sin la cual nuestra percepción resultará sesgada, distorsionada.

17. FALTA DE INTEGRACIÓN INTERNA O GRAVE DESORGANIZACIÓN:

Las personas pueden pasar por períodos breves de trastornos emocionales, durante los cuales no es propicio hacer elecciones. Pero, cuando se producen trastornos tan pronunciados que conllevan pensamientos intrusos, intereses conflictivos, ausencia de un fuerte sentido del yo, carencia de una escala de valores, etc. que impiden la integración o cohesión de todos los aspectos de una situación, se impone un tratamiento que pueda influir en el desarrollo de una fuerza integradora madura. Esta permitirá que la persona sepa quién es y qué quiere realmente, estableciendo un orden de prioridades, antes de estar en condiciones de tomar auténticas decisiones.

En resumen, afirmábamos en un artículo anterior que para hacer una escogencia adecuada es necesario, entre otras cosas, recolectar, evaluar y analizar la información sobre nosotros mismos. Tal información integra no sólo los recursos o potencialidades sino también las dificultades o limitaciones.

Como hemos podido ver, una de las dificultades que impiden las decisiones son los bloqueos u obstáculos psicológicos. Como quiera que es casi imposible luchar contra un enemigo invisible o desconocido (como lo plantea Rubin) es necesario –mediante la autoexploración y autoanálisis- conocer los bloqueos, identificarlos y comprenderlos para actuar en consecuencia.

Ante una situación de toma de decisiones, algunas preguntas que nos hagamos podrían servir de guía para ayudar a su identificación: ¿qué siento en este momento?, ¿cómo afecta mi comodidad?, ¿cuáles cosas son importantes para mi?, ¿las opciones a mi disposición son suficientemente buenas?, ¿siento una ansiedad incontrolable?, ¿cuáles son mis cualidades reales?, ¿qué pasaría si mi elección no le gustara, por ejemplo, a mi padre?, ¿cómo me sentiré si me equivoco?, ¿le doy más importancia a lo que debería hacer que a lo que quiero hacer?, ¿estoy consciente de las diferentes alternativas a mi alcance?, ¿a menudo pienso que debo darme prisa?, ¿estoy analizando la realidad objetivamente?, entre otras.

Si se responde afirmativamente a estas preguntas, la persona puede darse cuenta de que está atrapada en algún (os) de los bloqueos, lo que constituye un primer paso para abandonar los hábitos negativos. Como no basta con la toma de conciencia, luego tendrá que empeñarse en un cambio que le permita el ejercicio de un comportamiento decisional más eficiente.

Sin embargo, cuando ello no es suficiente (porque la persona está desorganizada, cuando hay serios problemas de autoestima, cuando hay trastornos de sentimientos, pensamientos y emociones, cuando más que un problema de indecisión existe un problema de inseguridad, etc.) se requiere de la ayuda profesional que puede prestar el orientador, psicólogo, psiquiatra, o psicoterapeuta, quienes pueden realizar las intervenciones necesarias para corregir la problemática .






domingo, 4 de abril de 2010

CELOS PATOLÓGICOS

CELOS PATOLÓGICOS

Tratamiento multimodal: exposición y terapia cognitiva.
Control terapéutico: 1 mes, 3 meses, 6 meses, 1 año

Celos: emoción que tiene su origen en un deseo desmedido de poseer algo de forma compulsiva y a los que subyace la idea de infidelidad (real o imaginaria) de la persona que se ama.

Los celos se encuentran condicionados por un sentido desmesurado de propiedad y la exclusividad y no arrancan sólo del deseo sexual.

Existen celos que pueden considerarse normales, que son frecuentes en la población y no constituyen un trastorno psicopatológi o, y que pueden reflejar el interés y el amor que uno siente por su pareja.

Es difícil distinguir los celos normales de los patológicos (síndrome de Otelo), pero aquella persona que los sufre suele poseer una notoria inseguridad personal y sentimiento de posesión de otro (el amor no debe confundirse con posesión) y una ansiedad desmesurada a perder el objeto amado, lo que apunta a una inestabilidad emocional.

Los celos patológicos u obsesivos son reconocidos por lo que los padecen como irracionales y no delirantes . A nivel emocional el trastorno se caracteriza por ansiedad y agresividad a nivel cognitivo o pensamientos intrusivos y a nivel conductual por demandas de seguridad o tranquilización (rituales compulsivos motores o vervales) encaminados a controlar al compañero.

Diagnóstico diferencial de los celos patológicos
1. Presencia de pensamientos y rituales obsesivo-compulsivos
2. Pensamientos y rituales de 1 año de duración
3. Exclusión de alcohol o psicosis orgánicas
Características de los celos patológicos
1. Falta de provocación lógica
2. Extraña naturaleza de las sospechas
3. Reacción racional y excesiva
4. Rituales de comprobación
5. Pérdida de control
6. Interferencia grave en la vida cotidiana
7. Alto grado de sufrimiento personal
Como rasgos destacan la preocupación y miedo desmesurado hacia la infidelidad frente a la pérdida de la pareja, lo que provoca una intensa alteración emocional que hace que el sujeto desarrolle conductas comprobatorias (que son auténticos rituales compulsivos) cuyo objeto es tranquilizarle o la seguridad mediante el control de la otra parte.

Existe también una constante amenaza percibida que se erige sobre la inseguridad, la ansiedad y la distorsión de la realidad permanente por parte del sujeto.

En definitiva, un rasgo esencial para determinar una patología de los celos radica en la ausencia de una causa real de los mismos, la intensidad desaforada de la reacción emocional y un gran sufrimiento personal con interferencia en la vida cotidiana. El sentimiento de humillación y frustración lleva a experimentar un estado severo de irritabilidad que a veces deriva en pérdida de control o en conductas agresivas hacia uno mismo o los demás.

A nivel cognitivo la creencia de infidelidad puede tomar una forma delirante o presentarse como una obsesión o idea sobrevalorada.

Asociado a los celos patológicos coexisten problemas como los síntomas depresivos, problemas de relación de pareja, déficit de asertividad y baja autoestima.

CELOS PATOLÓGICOS

CELOS PATOLÓGICOS

Tratamiento multimodal: exposición y terapia cognitiva.
Control terapéutico: 1 mes, 3 meses, 6 meses, 1 año

Celos: emoción que tiene su origen en un deseo desmedido de poseer algo de forma compulsiva y a los que subyace la idea de infidelidad (real o imaginaria) de la persona que se ama.

Los celos se encuentran condicionados por un sentido desmesurado de propiedad y la exclusividad y no arrancan sólo del deseo sexual.

Existen celos que pueden considerarse normales, que son frecuentes en la población y no constituyen un trastorno psicopatológi o, y que pueden reflejar el interés y el amor que uno siente por su pareja.

Es difícil distinguir los celos normales de los patológicos (síndrome de Otelo), pero aquella persona que los sufre suele poseer una notoria inseguridad personal y sentimiento de posesión de otro (el amor no debe confundirse con posesión) y una ansiedad desmesurada a perder el objeto amado, lo que apunta a una inestabilidad emocional.

Los celos patológicos u obsesivos son reconocidos por lo que los padecen como irracionales y no delirantes . A nivel emocional el trastorno se caracteriza por ansiedad y agresividad a nivel cognitivo o pensamientos intrusivos y a nivel conductual por demandas de seguridad o tranquilización (rituales compulsivos motores o vervales) encaminados a controlar al compañero.

Diagnóstico diferencial de los celos patológicos
1. Presencia de pensamientos y rituales obsesivo-compulsivos
2. Pensamientos y rituales de 1 año de duración
3. Exclusión de alcohol o psicosis orgánicas
Características de los celos patológicos
1. Falta de provocación lógica
2. Extraña naturaleza de las sospechas
3. Reacción racional y excesiva
4. Rituales de comprobación
5. Pérdida de control
6. Interferencia grave en la vida cotidiana
7. Alto grado de sufrimiento personal
Como rasgos destacan la preocupación y miedo desmesurado hacia la infidelidad frente a la pérdida de la pareja, lo que provoca una intensa alteración emocional que hace que el sujeto desarrolle conductas comprobatorias (que son auténticos rituales compulsivos) cuyo objeto es tranquilizarle o la seguridad mediante el control de la otra parte.

Existe también una constante amenaza percibida que se erige sobre la inseguridad, la ansiedad y la distorsión de la realidad permanente por parte del sujeto.

En definitiva, un rasgo esencial para determinar una patología de los celos radica en la ausencia de una causa real de los mismos, la intensidad desaforada de la reacción emocional y un gran sufrimiento personal con interferencia en la vida cotidiana. El sentimiento de humillación y frustración lleva a experimentar un estado severo de irritabilidad que a veces deriva en pérdida de control o en conductas agresivas hacia uno mismo o los demás.

A nivel cognitivo la creencia de infidelidad puede tomar una forma delirante o presentarse como una obsesión o idea sobrevalorada.

Asociado a los celos patológicos coexisten problemas como los síntomas depresivos, problemas de relación de pareja, déficit de asertividad y baja autoestima.

jueves, 25 de febrero de 2010

CARACTERÍSTICAS ADICCIÓN AL TRABAJO

1. Prisa constante y ocupación continua. Los adictos al trabajo tienen un sentimiento constante de urgencia de tiempo, así como la necesidad de estar implicados en un mínimo de dos o tres tareas simultáneamente y de rechazar actividades no directamente productivas.
2. Necesidad de control. La rigidez de pensamiento lleva a planear y organizar excesivamente todo lo que acontece, de forma que todo sea predecible y controlable. No es frecuente la delegación del control en otras personas.
3. Perfeccionismo. El miedo al fracaso impone un control estricto, un alto nivel de exigencia y una intolerancia a los errores.
4. Dificultades en las relaciones personales. Al estar los sujetos constantemente inmersos en el trabajo, no hay apenas espacio para las relaciones interpersonales, que se consideran como una pérdida de tiempo.
5. "Embriaguez" de trabajo. Es frecuente la alternancia de etapas de sobreimplicación en el trabajo -similar a un episodio de embriaguez- con otras de reducción drástica del nivel de actividad -como la resaca tras una borrachera-, que es resultado de un agotamiento patológico y de una falta de descanso, tanto físico como intelectual.
6. Dificultad para relajarse y divertirse. El ocio se percibe como una pérdida de tiempo. Las lecturas, por ejemplo, suelen estar relacionadas con temas profesionales. La obsesión por hacer cosas, en lugar de relajarse y disfrutar, es asombrosa.
7. Pérdidas parciales de memoria. Son fruto del agotamiento y de la atención simultánea a muchos asuntos. No son infrecuentes los olvidos de fechas y temas relacionados con la vida familiar y social (aniversario de boda, cumpleaños de los niños, etc.).
8. Impaciencia e irritabilidad. Al ser el tiempo una posesión muy preciada, carecen de paciencia y se irritan fácilmente si se les hace esperar o se abordan temas en una conversación que no son directamente de su interés.
9. Déficit de autoestima. El sentimiento de baja autoestima les conduce ansiosamente a la obtención de logros, que consiguen aumentar, pero sólo transitoriamente, los sentimientos de valía personal.
10. Inatención a las necesidades de salud. Son frecuentes una amplia variedad de problemas físicos (obesidad, consumo excesivo de alcohol, tabaquismo, hipertensión, etc.), así como un descuido de las necesidades personales de salud (horas de sueño, descanso regular, chequeos periódicos, etc.).
Desde otra perspectiva, una característica habitual de las adicciones químicas es la politoxicomanía. Sin embargo, en las adicciones psicológicas no es frecuente encontrarse con pacientes aquejados de adicciones psicológicas múltiples, como, por ejemplo, juego patológico, hipersexualidad y adicción a las compras Lo que sí es más habitual es la combinación de una adicción psicológica con una o varias adicciones químicas –por ejemplo, la ludopatía y el alcoholismo En el caso concreto de la adicción al trabajo, es frecuente el abuso de drogas con el objetivo de neutralizar el agotamiento ocupacional (exceso de café, tabaco, alcohol y cocaína) y de fármacos para conciliar el sueño.

lunes, 1 de febrero de 2010

INFIDELIDAD

Tanto si el descubrimiento de una aventura es gradual como repentino, el shock es probablemente la primera emoción que se siente. Cuando el shock se desvanece, pueden aparecer emociones como ira, tristeza, confusión y quizás vergüenza, especialmente si fuiste tú la persona infiel. La mayoría de las personas se preguntan cómo ha podido suceder algo así y si puede haber algún futuro para su relación.Superar la infidelidadLa confianza es esencial para una relación sana, y es algo que tomamos a menudo por dado hasta que se desvanece. Si tú eres la persona que ha tenido la aventura, necesitarás trabajar duro para que tu pareja vuelva a confiar en ti y a creer que la amas y que has aprendido de tu error.Si eres la persona a quien han engañado y decides que merece la pena intentar salvar la relación, te encontrarás haciéndote preguntas durante mucho tiempo y te costará trabajo recuperar la confianza en tu pareja.La comunicación es fundamental, sobre todo para descubrir los motivos que han llevado a una persona a la aventura, de modo que podáis sacar algo positivo de lo sucedido que os lleve a estar más unidos y solucionar vuestros problemas. Por supuesto, para poder hacer eso, es importante dejar la ira y el resentimiento de lado y tratar de ver lo sucedido de una manera objetiva.Entre las situaciones más comunes que llevan a una persona a tener una aventura se encuentran las siguientes:Insatisfacción en la relación. A veces, dos personas que todavía se quieren pueden estar viviendo una relación insatisfactoria por diversos motivos. Si esos problemas de pareja no se tratan abiertamente o uno de los miembros de la pareja está demasiado absorto en otros temas (problemas con el trabajo, etc) y se mantiene distante impidiendo la comunicación, eso podría llevar al otro miembro a tener una aventura. En este caso, si tú eres la persona infiel, trata de explicarle a tu pareja cómo te estabas sintiendo. O si aún estás a tiempo y tu pareja no sabe nada de tu aventura, trata de buscar otros métodos menos arriesgados para recuperar esa cercanía perdida. Por ejemplo, puede ser preferible una separación momentánea que os haga reflexionar a los dos sobre lo que de verdad deseáis, sin incluir terceras personas por medio. Si, por el contrario, eres tú la persona que ha sido engañada, ten en cuenta también el papel que has jugado en el distanciamiento y los problemas de la relación y trata de ver la aventura como una especie de toque de atención de tu pareja, que no ha sabido comunicarte su malestar de otra manera.Aburrimiento. Si te sientes aburrido con tu vida, una aventura puede darle una mayor emoción. El problema es que el precio a pagar puede ser alto. Tal vez una mejor solución podría ser planear junto a tu pareja nuevos modos de dar emoción a vuestra vidas.Cuando los caminos se separan
A veces sucede simplemente que lo que una vez os unió ha dejado de existir o de ser importante, y llega el momento de separaros. Es importante que una persona tenga claro cuáles son sus sentimientos y ser sincero con uno mismo respecto a ellos. Permanecer en una relación por motivos falsos, cuando el amor ya no existe, sólo servirá para crear resentimiento y amargura.

miércoles, 13 de enero de 2010

TÉCNICA SEMANS EYACULACIÓN PRECOZ

La técnica de Semans se realiza durante la masturbación, una vez por día. Ya que es un nuevo ejercicio, dominarlo tomará algún tiempo, el hombre no debe desanimarse si el método Semans no le funciona los primeros días.

Primera etapa
Cuando se percibe que se aproxima el orgasmo se comprime el glande o punta del pene (ver figura) a la altura del frenillo presionando con los dedos pulgar, índice y medio, por unos 5 segundos. De esta forma se inhibe la eyaculación y la erección se pierde.

Luego, se continúa con la estimulación del pene hasta que nuevamente aparezca la sensación de eyacular y cuando esto pasa, nuevamente se presiona o la punta del pene para perder la sensación.

Esta técnica se repite al menos tres veces, y luego el hombre puede eyacular normalmente.


Segunda etapa
Una vez que se ha dominado el control de la eyaculación mediante la presión del glande, se avanza a esta segunda etapa, la cual consiste en controlar la eyaculación sin hacer ningún tipo de presión.

De la misma forma que en la primera etapa, al percibir la sensación de orgasmo se suspende la masturbación, respire profundo mientras la erección decae.

El ejercicio se repite por 3 veces, y en la cuarta vez se puede eyacular.

TÉCNICAS PARA TRATAR LA EYACULACIÓN PRECOZ

Disminución de la ansiedad
Se sabe que el buen funcionamiento erótico depende del estado de relajación fisica y mental del individuo, esto no quiere decir que si una persona es ansiosa sufrirá necesariamente de EP.
La ansiedad que puede causar episodios de EP es e la ansiedad desencadenada del temor a un mal desempeño sexual. Este miedo o ansiedad se puede tratar con algunas de las siguientes técnicas:

• Hipnosis
• Técnicas de relajación
• Desensibilización sistemática (procedimiento psicologico, donde poco a poco se expone a la persona a su temor hasta que deje de sentir el miedo o ansiedad a ese elemento).
• Tratar de poner la mente en blanco por algunos segundos y despreocuparse de todo lo que le rodea
• Darse unos minutos para usted al final del día. Tómese una larga ducha, escuche música con los ojos cerrados, lea un libro…

Técnica de compresión

Esta técnica consiste en que cuando el hombre siente que está a punto de eyacular, aprieta el pene y ejerce presión sobre el rafe perianal

La compresión se debe mantener por 3 o 4 segundos, con el pulgar aplicado sobre el frenillo y los dedos índice y medio en el cuerpo del pene.

La presión debe ser fuerte pero no dolorosa. Luego de que se pierdan las ganas de eyacular, la erección también bajara su tonicidad. Ahora, el hombre debe esperar alrededor de 1 minuto y medio para reiniciar la masturbación y repetir la técnica de compresión cuando desee eyacular.
Este ejercicio debe realizarse 4 o 5 veces seguidas.

Técnica de la restricción testicular

Sabemos que con el aumento de la excitación sexual y la erección, los testículos se elevan un poco, precisamente antes de eyacular está elevación es completa.

Ya que, el que los testículos suban un poco su posición es una caracteristicas de la que la eyaculación es inminente, presionarlos y bajarlos suavemente es una buena manera para que se controle la eyaculación.
La técnica de restricción testicular debe realizarse bien en el mismo acto sexual, o en la masturbación unas 4 o 5 veces.

Técnica de la Compresión basilar y perineal
Está técnica se recomienda cuando los hombres precoces ya han logrado cierto control sobre su eyaculación.

Consiste en que cuando se sientan los deseos de eyacular, el hombre sin necesidad de retirar el pene de la vagina de su compañera, comprima la base del pene con los dedos indice y medio.
Se recomienda que está técnica se acompañe de una respiración muy lenta y profunda. La presión tiene que durar entre 3 y 5 segundos.

Mejorar la comunicación con la pareja

Un buen estado de la relación de pareja es necesario y de mucha ayuda para alejar los episodios de eyaculación precoz.
Conversar con la pareja acerca del problema y trabajar juntos apoyándose es importantísimo para que cualquier técnica que se utilice para el tratamiento de la eyaculación precoz tenga mayores efectos y beneficios.
Si la comunicación con la pareja se ha deteriorado ya sea por el paso del tiempo o por la misma EP, estos son algunas pautas que puede seguir para reestablecerla:
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• Compartir fantasías
• Contarse un secreto.
• Planificar un viaje o paseo.
• Hacer planes en su vida para el futuro.
• Llamar del trabajo solo para contarle lo que has hecho en el transcurso del día.
• Realizar actividades no sexuales, como ejercicio, bailar, cocinar, llevar un curso, etc.


Técnica de Semans
Los ejercicios de Semans se crearon con el propósito de ayudar a los hombres a controlar su eyaculación y borrar de su vida los episodios de eyaculación precoz